Los residuos sólidos urbanos son materiales desechados por la población en un determinado lugar. Pueden ser de origen comercial, industrial, doméstico o desecho en vía pública. Si bien, la acumulación de material de desecho tiene consecuencias directas en la salubridad de la población, es un tema de gran importancia el saber cómo se recolectan los residuos y a dónde van a parar.

En tiempos cuando empezaba la civilización, la evacuación de residuos no era un problema significativo, debido a que las poblaciones eran relativamente pequeñas, en comparación de las grandes extensiones de terreno. Si bien, la domesticación de animales vino de la mano con las primeras civilizaciones, siempre hubo áreas designadas en la periferia de las poblaciones para deshacerse de sus desechos.  

Cuando la humanidad empezó a formar ciudades, los problemas del manejo de residuos sólidos fueron creciendo, debido a que ninguna ciudad contaba con un diseño adecuado para ello. La acumulación de residuos siempre fue, es y será una consecuencia de la vida urbana, aunado a que somos sociedades consumistas y nuestra forma de vida depende de productos fabricados, envasados, comprados, consumidos y desechados. Si bien es cierto que la recolección de residuos es beneficioso para las comunidades, también previene enfermedades graves, contaminación de agua, malos olores, invasión de plagas, etc.